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La vibración del nombre - El poder oculto de la palabra

Nuestro nombre es nuestra "Marca Registrada".
Es nuestra Marca, porque contiene todo lo que Somos, y es Registrada, porque es el Sonido Sagrado con el que nos presentamos en este plano, y que pactamos en Planos Superiores, antes de venir a encarnar.
Es algo así como un Contrato, que firmamos arriba, y que luego venimos a cumplir aquí abajo, en la Tierra.

Nuestro nombre va a marcar todo el conjunto de Virtudes que hemos adquirido a lo largo de nuestras experiencias pasadas, y que nos pertenece, formando nuestro Patrimonio Energético. El Significado de nuestras Vidas. Es el que nos va a dar la Misión que venimos a cumplir hacia los demás.
Todo lo que nos corresponde mostrar, manifestar y enseñar, dado que siempre debe cumplirse aquella Ley que dice que: "Todo Conocimiento adquirido por el hombre debe ser transmitido, porque pertenece al Patrimonio de la Humanidad."

Al ser nuestro Sonido Sagrado, se transforma en nuestro Mantra Personal.
El repetir muchas veces nuestro nombre, nos va a conectar con todas las Virtudes que están representadas en cada una de sus letras, y vamos a atraerlas, o despertarlas, si ellas estuvieran dormidas. Es decir, si esas Virtudes no hubieran sido todavía reconocidas por nosotros.

Por este motivo, si no nos gustara alguno de nuestros nombres, pudiera significar que tuviéramos que descubrir cual es la Virtud oculta que se encuentra en ese nombre, y que no nos estamos atreviendo a sacar, mostrar o manifestar.
De ahí la importancia de la conciencia de nuestro nombre, ya que es el sonido que más veces repetimos y escuchamos en nuestra vida. Nuestra Identidad, lo que Verdaderamente Somos.

Cada vez que repetimos un sonido, estamos enviando ondas sonoras al espacio, y esa vibración se expande y potencia, aunque ese sonido ya no sea audible para nosotros. Todas esas ondas sonoras y sus vibraciones, al unirse, forman figuras geométricas en el espacio.
Por eso, la Geometría Base en el Hombre, es su Nombre. Su Geometría Sagrada. Y esta Geometría es lo que lo representa en el Universo, en este momento específico de su evolución, en este ciclo particular que está transitando. Una parte de la Gran Geometría Planetaria y Cósmica.

Por eso, es nuestro Compromiso, hacia nosotros y, el Universo, el sacar cada una de las Virtudes que poseemos, para que esa Geometría sea Realmente Sagrada. No sólo como un Derecho, sino, también, como un Deber. El Deber de Reconocer y Manifestar lo que Realmente Somos.
Si esa Virtud no es reconocida por nosotros, significa que estaría dormida, y es nuestra tarea el despertarla, activarla y movilizarla. Nuestro Nombre representa a la Autoridad que tenemos sobre esas Virtudes, en esta encarnación, y la responsabilidad de expresarlas, para nosotros y todos los que se pueden beneficiar con ellas.
Por eso es Bueno, reconocer nuestros Talentos. Reconocer es Aceptar, y cuando lo Aceptamos podemos Manifestarlo. Nuestras Capacidades, como aquellas de Enseñar, Comunicar, Organizar, Ejecutar, Contener, Facilitar, Escuchar, y, tantas otras que, muchas veces pasan desapercibidas en nosotros, porque no las valoramos lo suficiente.

Nuestra Fecha de Nacimiento, en cambio, sería la expresión del "letargo" de las Virtudes que nosotros tenemos que aprender a despertar. Es la Misión que tenemos hacia Nosotros. Nuestro Aprendizaje. Y, convendría ver que, todo letargo, nos coloca en una situación de vulnerabilidad.

No es nuestra Voluntad la que comanda, sino la Ley de la Inercia, que nos puede mover de un lado hacia otro, tomando nuestro Propio Poder, porque nosotros se lo habíamos previamente donado, con nuestra desatención y desconcentración. Nuestra Voluntad es nuestro Poder gobernando nuestra Vida.
O lo hacemos nosotros, a través de actos concientes, poniendo nuestra atención en ellos, o lo controla nuestro inconsciente, a través de esa Ley de Inercia, a la que le damos el mando, cuando no ponemos nuestra atención y presencia en todo lo que hacemos.
Es uno u otro. Nosotros Elegimos. Y el valor que le damos a nuestras cosas, es el Valor que nos damos a nosotros mismos.
Por ello, si usamos sabia, conciente y organizadamente nuestras fuerzas, eligiendo donde ubicamos nuestro poder y decisión, y , con quien, vamos a crearnos una protección que nada ni nadie podrá desvirtuar.

Porque el Gobierno de nuestra vida, lo tendrá nuestra Voluntad.

Beatriz Seibane 






Borrón y cuenta nueva

De la misma manera que en la contabilidad de nuestros propios gastos nos encontramos muchas veces con mucho dinero que se nos debe, y otras que estamos debiendo (y esto sin que necesariamente estén ligadas las situaciones, ya que muchas veces debemos aunque nadie nos deba...), también lo podríamos trasladar a otras áreas, como por ejemplo la emocional, y veremos que a nivel sensaciones también solemos sentir que "estamos en deuda" o que somos víctimas y el mundo o la vida nos deben.

Estas sensaciones nos estarían hablando de creernos culpables (¿de qué?) y por lo tanto si somos culpables de lo que sea, merecemos "pagar" por nuestras faltas; ¿cuánto?, esto depende de lo que crea cada uno que debe.

El vivir la equivocación o el error como algo malo, es uno de los conceptos que sería bueno cambiar; ya que si no nos equivocáramos cientos de veces no tendríamos la posibilidad de aprender,
si no hubiéramos cometido un montón de errores tampoco nos hubiéramos dado cuenta que esto o aquello es mejor de una manera diferente.

Cualquiera que recuerde "errores" cometidos tiempo atrás sabe muy bien que hoy actuaría de otra manera y esta es la forma en que todos crecemos y somos mejores.

Por otro lado, en el sentirnos víctimas, no estaríamos asumiendo la responsabilidad que todos tenemos con nuestra propia historia, el entender que creamos todo lo que creemos, y que tenemos el privilegio de cambiar y elegir, a cada instante, el camino a tomar.

La abundancia del Universo está disponible para cada uno de nosotros y una manera de abrirle la puerta es a través del perdón. Ese acto de Amor y Comprensión que es perdonarnos, nos llevará a conocer la alegría de librarnos de viejas ataduras, de cargas innecesarias, a desapegarnos del dolor y el sufrimiento, a descubrir el vivir en VERDADERA LIBERTAD.

Prof. Marta Irene Villafañe 




El problema de la agresión

Asistimos a tiempos históricos y sociales donde la violencia y la agresión están mas presentes que nunca. Vemos violencia en las calles, en las escuelas, distintos tipos de agresión en los ámbitos laborales, en las parejas, en las familias y por supuesto, vemos que está muy de moda la autoagresión.

¿Qué nos sucede actualmente que manejamos tan mal nuestra agresión? ¿Qué podemos hacer para no agredir y para no ser agredidos? ¿Cómo podemos utilizar este poderoso quantum de energía para el bien?

El psicoanálisis determinó hace un siglo que la agresión es constitutiva del ser humano, es una energía absolutamente necesaria para su desarrollo pero debe estar bien canalizada. Podemos decir, a modo de ejemplo, que cuando nos lanzamos a enfrentar un desafío o a iniciar cualquier cosa nueva, estamos empleando energía de agresión en su buena forma.
Existen trabajos o profesiones que deben ejercer una clara cuota de agresión para ser ejecutados, por ejemplo la cirugía. Sin embargo vemos que aquí la energía de agresión se ha puesto a funcionar bajo fines más elevados y por tanto, permite ser canalizada de forma sana.
Podemos decir que cuando esta energía de agresión no es adecuadamente drenada o no es puesta al servicio de fines mas evolutivos, sale disparada en la peor forma, generando daño a uno mismo y al entorno. La agresión no canalizada es una fuerza descontrolada que no se puede metabolizar, que pide a gritos una descarga. Podríamos poner como ejemplo un carro con caballos. Cuando los caballos se desbocan sabemos que pasaremos un mal momento, pero si la fuerza de los caballos es bien dirigida, sabemos que llegaremos a destino.

En el mal manejo de la agresión el carro va con los caballos desbocados, se obnubila la conciencia y no hay registro de lo que está sucediendo. Es una fuerza involutiva porque nos quita la voluntad y el control de nuestros actos.
Cuando esta agresión no canalizada pide salir puede que la volquemos hacia fuera, generando distintos tipos de disturbios en el ambiente, o que la volquemos hacia nosotros mismos, generando distintos tipos de maltratos psicológicos o incluso físicos a nuestra propia persona.

La vuelta de la agresión contra la propia persona puede verse plasmada en circunstancias que van desde los boicots personales, un alto nivel de autocrítica destructiva, baja autoestima o complejo de inferioridad crónico, etc.; a autoflagelaciones físicas, consumo de drogas, intentos de suicidio, exposición a situaciones de alto riesgo, etc.
La agresión volcada en el entorno podemos verla en acción a través de malos tratos, contestaciones agresivas, soberbia, un alto nivel de dominancia sobre el entorno, una falta de reconocimiento de los propios errores, etc. o en manifestaciones mas drásticas como golpes, amenazas, delincuencia, violencia psicológica crónica, etc.

Todos tenemos a disposición un fuerte quantum de esta energía, lo que hacemos con ella depende de nosotros. Por algo se dice que el cielo y el infierno están a un solo paso de distancia, nosotros elegimos cómo expresar aquello que nos constituye.
Por ello, es de suma importancia detectar cómo manejamos nuestra agresión y recurrir rápidamente a profesionales cuando aún estamos a tiempo de revertir el curso de las cosas.

Lic. Ada Marcos
Psicóloga clínica
 


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