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Las zonas vulnerables

Todos hemos ido armando desde pequeños una “forma” determinada para mostrarnos a los demás, en general con esta “forma” nos sentimos de cierta manera protegidos en los lugares donde pensamos que seríamos vulnerables.
Entonces nos mostramos al mundo como personas sumamente seguras, ocultando la inseguridad, y como seres fuertes y valientes a quien nadie podrá dañar, para esconder el miedo a ser lastimado y a sufrir. Y así andamos por la vida padeciendo en silencio un sinfín de sensaciones de las que la mayoría ni se entera y generando a nuestro alrededor una especie de muralla que no muchos se animarán a saltar. En primera instancia esta estructura que se armó como defensa, se armó justamente en un momento donde sentimos que era necesario hacerlo, por ejemplo un niño que tiene padres agresivos y que se enojan o castigan con facilidad, podría crear, entre varias otras cosas de las que escribiré en otro momento, una figura de fortaleza y agresividad (los avasalladores) cosa de que nadie sospeche el temor guardado en su interior y ni siquiera ose pensar que podría hacerle daño, escondiendo dolor, tristeza y una buena dosis de enojo.
El problema con esto es que se crece y la estructura queda y sigue funcionando sola “por las dudas”, y nosotros olvidamos que la tenemos, la asumimos como una manera de ser, como nuestra personalidad y hasta llegamos a enorgullecemos de ella,
olvidándonos que detrás de ésta sigue habiendo un niñito asustado que sufre en silencio no sentirse querido, y atrayendo a nosotros sin ser concientes, justamente lo que queremos evitar, lo que creará la sensación de que “el peligro realmente parece seguir existiendo”, y muy ocupados en defendernos nos olvidaremos de ese niño que sigue en nuestro interior todavía solo y asustado.
En el mundo de hoy donde parecería reinar la incertidumbre y la hostilidad, podríamos sentir que estas defensas no alcanzan provocando entonces aumento en las sensaciones de temor, de desamor e inseguridad.
Vamos a construir una muralla más alta??? Vamos a ponernos más armaduras??? Nos esconderemos debajo de la cama hasta que el peligro pase???
Evidentemente ese no es el camino.
Ha llegado el momento de trabajar para reencontrarnos con una parte nuestra que también quedó olvidada, nuestro verdadero Ser, en el que guardamos el verdadero Poder, que nos librará de los miedos y nos abrirá al amor. Es hora de renacer, de romper los límites construidos, de ir a buscar nuestro niñito herido abrazarlo y decirle que no hay nada que temer. Las técnicas de autoconocimiento ayudan en esta tarea brindándonos los elementos necesarios para sanar y liberarnos

Prof. Marta Irene Villafañe 




La Novena Conciencia: Pureza, Yo Superior, Naturaleza de Buda

En lo profundo de nuestra vida, no solo quedan registrados nuestros pensamientos, sino también nuestras palabras y acciones. Nuestro karma convina tanto el bien como el mal, tanto la iluminación como la ilusión, fuerzas opuestas trabadas en pugna incesante. Basados en nuestro profundo amor compasivo y solidario, podemos tomar la determinación de crear causas que contraresten los efectos kármicos grabados en la conciencia alaya mediante la ilusión. Podemos trabajar con miras a la transformación interna rompiendo los muros de nuestro egoísmo y dedicando nuestra vida a beneficiar a los demás. De esa forma, nos es posible modificar la concincia alaya.
Para superar las influencias negativas de las acciones pasadas tendríamos que llevar a cabo causas positivas al menos durante el mismo tiempo que empleamos llevando a cabo causas malas desde el infinito pasado, y reemplazar cada semilla adversa almacenada por otra de naturaleza opuesta. Cambiar nuestro destino parecería casi imposible, desde esta perspectiva, ya que vivimos en lo que las escrituras budistas llaman "una época corrupta e impura", en la cual no podemos evitar hacer causas kármicas perniciosas. Pero este horizonte desolador deriva de una teoría de causalidad acentada solo en las primeras ocho conciencias.
El concepto de las nueve conciencias explica que podemos transformar radicalmente nuestro karma adverso. Nichiren enseña que hasta las personas de escasa virtud pueden recibir los mismos efectos que si hubieran acumulado muchas causas positivas en el pasado, si toman contacto con las corrientes más profundas de la vida. Cómo funciona este principio?
La novena conciencia, llamada amala, representa la clave para transformar la dinámica de la octava conciencia. La palabra sánscrita amala significa "puro", "intachable", "inmaculado". Como el nombre lo indica, esta conciencia permanece eternamente inalterada por los movimientos del kama. El reservorio kármico, con su acumulación de causas contrarias a la ley de la vida, se contamina con los tres venenos (furia, codicia e ignorancia). Cuando uno activa la novena conciencia, de los profundo de su vida brota un poderoso manantial, que barre al instante las inpurezas del karma.
La novena conciencia es la realidad última de todas las cosas, y equivale a la naturaleza de Buda del universo. El Budismo enseña que podemos cambiar nuestro karma más profundo extrayendo esta capacidad interior que llevamos dentro.
La conciencia mala es pura fuerza vital, es el poder de la vida y representa el impulso a la propia superación, a vivir mejor. Es el yo superior que obra por la felicidad de todos. El poder de hacer que todaslas personas sean absolutamente felices es la función del estado de Buda. Por tal razón, a la novena conciencia se la conoce, también, como la "conciencia de la Budeidad" y además se la llama "naturaleza del Dharma", lo cual denota el potencial de iluminación de todos los seres.
Tomar contacto con la novena concincia ejerce un impacto en las ocho restantes, y las lleva a expresar el inmenso poder y la sabiduría inifinita de la naturaleza de Buda.
Desde el punto de vista de la conciencia amala, podemos ver que nuestra acumulación kármica es, en realidad, una opotunidad para manifestar la budeidad. Nuestra séptima conciencia, que nos permite discernir el yo de lo otro, se convierte en el "asiento de la percepción" que nos lleva a reconocer en todas las cosas su caracter igualmente preciado y respetable. En otras palabras, trascendemos los límites de nuestro yo inferior y reconocemos las cualidades y virtudes de todo lo otro ue existe. La sexta conciencia abandona sus preconceptos erróneos y ve el valor individual de todos los fenómenos. Las cinco conciencias de los sentidos contribuyen a llevar a cabo la tarea de los budas.
En las décadas recientes, las terapias de la medicina psicosomática han incluido ideas relacionadas con el budismo. Por ejemplo, algunos médicos, para ayudar a sus pacientes a superar sentimientos de rencor y mala predisposición, utilizan una terapia muy afán a la noción budista del "amor compasivo o empático". Se le indica al paciente que forme una imagen mental de la persona que provoca su resentimiento. Luego se le pide que visualise buenas cosas que le suceden a este individuo; es decir, que imagine que esa persona recibe amor, atención, dinero o cualquier cosa que el objeto aborrecido podría llegar a desear.
De manera análoga, Shakyamuni enseña una forma de meditación que consistía en generar pensamientos considerados y compasivos hacia los seres queridos, en primer lugar, para luego transferir esa corriente emocional a las personas que activamente despertaban rechazo. De esa forma, uno aprendía a dominar la ira, una gran fuente de ilusión y deseos perniciosos.
Tomar contacto con nuestra sabiduría inteior, con nuestro amor compasivo y con nuestra profunda fuerza vital, es una meta decisiva. El auténtico valor de una filosofía como la de las "nueve conciencias" se revela plenamente solo cuando uno hace surgir de manera real y concreta el poder inmenso de su novena conciencia, de su budeidad.
Este pensamiento de Daisaku Ikeda nos enseña a vivir basados en la budeidad, o en la felicidad absoluta, que es la capacidad de experimentar alegría en cualquier circunstancia. "Cuando uno vive basado en la felicidad absoluta, deja de tener problemas de dinero, y goza de buena salud. En su hogar se respira paz, y se lleva en el corazón una juvilosa sensación de abundancia". Cuando el mundo se le presenta a uno desde este estado de vida...pasa a ser una tierra de Buda. A eso se refiere la expresión "lograr la budeidad".

Prof. Graciela Meghinasso 


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