Suscribite al Club de Amigos de Mantra Email us Guía de Profesionales
econociéndonos

erapias Alternativas

iencias de la conducta

legidos del mes

iferentes manifestaciones energéticas

uerpo y Entorno

studios personales







Insomnio

A una hora en punto, los hijos, el colegio, el trabajo, la casa con sus quehaceres. Todo es estrés.
Hoy en día una serie de sintomatologías pasaron a formar parte de la vida cotidiana de los ciudadanos del mundo, en especial de las grandes urbes.
Cada día las empresas exigen más a sus empleados y muchas veces esos niveles de exigencia son difíciles de adaptar a la realidad de cada individuo.
Es por eso que se ve cada vez con mayor frecuencia enfermedades como el estrés, la ansiedad, las fobias, las adicciones a psicofármacos y o drogas ilegales.
¿Y después nos preguntamos por qué tenemos insomnio?
“Cuando el sueño se torna difícil cada noche puede ser una verdadera pesadilla.”

Un alto porcentaje de la población mundial sufre de trastornos del sueño, los porcentajes varían según las diferentes estadísticas entre el 30 y el 40%.
A pesar de estos altos valores no son tantas las personas que concurren a la consulta, pasando a formar parte el insomnio de su vida cotidiana. Sin embargo, al realizar la historia clínica, e interrogar sobre el tema, aparecen trastornos del sueño con alta frecuencia, por eso es importante preguntarlo ya que solo una de cada 20 personas que lo padece consulta por éste síntoma.

El insomnio es la dificultad para conciliar el sueño y para mantenerlo o recuperarlo si éste se interrumpe. Es un conjunto de alteraciones que dejan la sensación de no haber dormido bastante o que el sueño no ha sido lo suficientemente reparador.
Estamos dormidos durante un tercio de nuestras vidas, teniendo en cuenta que la cantidad necesaria de horas de descanso oscila entre 7 y 8 horas por día.
Durante el sueño el organismo recupera las energías para su buen funcionamiento, ya que ayuda al crecimiento y reparación tisular, regula la función inmunológica y generan secreciones hormonales fisiológicas necesarias para la salud.

Con el insomnio no solo no se duerme sino que se agrega, un estado de ansiedad, inquietud y pensamientos persistentes que impiden el descanso mental y mantiene el estado de alerta de los sentidos dificultando aún más conciliar el sueño. Esto conlleva a un desgaste mayor de energía que afecta física y psíquicamente a los individuos, dando origen a las consecuencias de éste mal.

Tipos de insomnio
a) Insomnio de conciliación: Es la dificultad para comenzar a dormir
b) Insomnio de mantenimiento: La persona comienza a dormir sin problemas pero luego se despierta repetidamente durante la noche.
c) Insomnio terminal: La persona se despierta más temprano del horario que debería hacerlo.

Causas
a) Transitorias: como el stres, conflictos emocionales familiares y/o laborales que ocasionan una preocupación constante. El 50% de las personas lo han padecido alguna vez.
b) Perturbaciones del ciclo del sueño: por viajes, cambios de horarios de trabajo que dificultan la adaptación.
c) Consumo de fármacos como anfetaminas, hormona tiroidea, teofilina, etc.
d) Consumo de otros estimulantes como cafeína y nicotina.
e) Consumo de alcohol.
f) Estados de ansiedad.
g) Enfermedades psiquiátricas: depresión entre otras.
h) Enfermedades generales como la hipertrofia prostática, insuficiencia cardiaca congestiva, hernia hiatal, asma etc.
i) Síndrome de piernas inquietas.

Consecuencias
Cuando el insomnio se hace crónico se comienza a sentir una o varias de las siguientes situaciones que se agregan a la rutina diaria haciéndola más difícil.
a) Fatiga, cansancio, falta de concentración (disminuye la capacidad de atención) y somnolencia diurna.
b) Trae aparejado accidentes de tránsito y de trabajo (Nadie puede conducir ni trabajar alcoholizado pero sí puede bostezar y estar con sueño??). Siendo una amenaza para la vida.
c) Disminuye la capacidad de aprendizaje.
d) Altera el funcionamiento sexual
e) Cefaleas.
f) Genera individuos de carácter irritable, agresivos y en muchos casos depresivos.

Cómo combatirlo
Lo primero a tener en cuenta es que e trata de un estado patológico que merece una consulta médica, no menospreciarlo pensando que es solo una consecuencia del ritmo de vida y que desaparecerá solo. Esto solo ocurrirá si nos hacemos cargo de la situación y estamos dispuestos a realizar lo necesario. Algunos de los cambios que son convenientes de realizar pueden ser:
a) Ambientar la habitación para que esté cálida, silenciosa y en penumbra. Ir a dormir debe ser agradable.
b) Acostarse y levantarse en horarios fijos.
c) No dormir siesta.
d) Realizar ejercicios de relajación y o meditación previo a ir a la cama.
e) Alimentación equilibrada, evitando los excesos durante la noche
f) Evitar el consumo de alcohol, cafeína y nicotina.
g) Realizar alguna actividad física durante el día.
h) Terapia floral
i) Fitoterapia
j) Acupuntura
k) Medicación alopática: Benzodiazepinas, antidepresivos, etc. Siempre bajo prescripción médica, a corto plazo, realizando conjuntamente un diagnóstico criterioso para que éste síntoma desaparezca al combatir su causa.

Podemos entonces concluir que se trata de un síntoma cuya sola presencia nos debe alertar para hacer una consulta médica. No esperar a que ocurran complicaciones, ya que podemos detectar la causa y corregirla, erradicándolo de nuestra vida cotidiana. Debemos tener la idea que si algo no está bien, podemos corregirlo, y no sostener en el tiempo situaciones que entorpecen la armonía en el diario vivir.

Dra. Olga Villalba 


El significado del cambio

Hay una frase que resuena en los oídos cuando se suscita una crisis personal o cuando las sensaciones de fracaso, insatisfacción y/o pérdida nos obligan a “buscar una salida”; esa frase repetida aún en silencio es: “tengo que cambiar”...

Si llegamos a la conclusión que modificar pensamientos, actitudes y aún hábitos de vida evitarán que “tropecemos nuevamente con la misma piedra”; seguramente estaremos dispuestos a estudiar distintas propuestas: desde dietas y variadas disciplinas, psicoterapias y aún “lo mágico”. Cada propuesta nos ofrecerá alternativas más o menos adaptadas a cada uno de nosotros, pero sin duda, todo afianzará la idea original: la opción es cambiar. El cambio como sinónimo de “mejor adaptación, armonía, equilibrio, etcétera” en resumen; se tratará de dejar de ser “ese alguien”, para convertirse en “otro distinto (inclusive mejor).”
No se trata de objetar que el cambio sea una constante de la vida, ya que la vida misma es cambio, pero la diferencia radica en el profundo y a veces no visible significado de lo que entendemos por “cambio”. En tal sentido, cambiar puede ser abandonar un tipo de condicionamiento por otro (más deseable, una mejor adaptación) pero esencialmente “cambiar” es “dejar-se" ser o lo que es lo mismo: ser quien auténticamente somos.
Cambiar es un proceso más interno que externo, más parecido a desplegarse que a despojarse de aspectos de la propia personalidad. Como tal, es un proceso que se logra agudizando la “mirada interna” en forma no valorativa, es decir “sin juicios previos, sin críticas” no exento de subjetividad, pero reduciendo al mínimo la misma, evitando así resistencias y racionalizaciones.
Para cambiar-se necesitamos aprender a mirar en forma neutral y eso se logra poniendo en juego una condición que algunas personas no han desarrollado y que se llama: auto-aceptación. Este rasgo que caracteriza a las personas creativas y más evolucionadas, nos aleja de la complacencia y nos protege de la soberbia de la personalidad (del Ego). El verdadero cambio es un proceso de “despertar interno” para conocer los recursos del propio interior, conocer las limitaciones y auto-aceptarlas, aprender a perdonar-se y a confiar en las potencialidades de reparación y de amor interno.
Como ha sido desde siempre, los que recorren el camino del cambio y la transformación, saben que se necesitan de “guías y de apoyos”; pero cada persona es el artífice de cambiar-se y para lograrlo deberá aprender a conectar con lo que auténticamente cada uno es. Esa “conexión interna” capaz de promover cambios y transformaciones es la Visualización Terapéutica, una herramienta y un recurso terapéutico que amplia y expande la Conciencia produciendo “micro-despertares” cuya sumatoria origina un auténtico cambio y evolución personal.

María Inés Figueroa
Master en Visualización Terapéutica
 




Departamento Comercial:

Tel: (011)4783-9343
Tel: (011) 6009-9190
ventas@mantra.com.ar
Lunes a Viernes
de 08:00 a 20:30 hs.

Volver a
www.mantra.com.ar

www.mantranews.com.ar